Durante prácticamente toda mi vida hasta la actualidad reciente, mi vida laboral y productiva de oficina se midió por cuantas horas pasaba frente a un monitor en la oficina de la empresa donde desempeñaba mis labores. No importaba si las horas eran productivas, si tenía trabajo para realizar o muchas veces lo inventaba para que mi jefe estuviera conforme, suponiendo que el estar allí ocupando mi escritorio implicaba productividad y ganancias. Tampoco se tenía en cuenta que cuando una se siente encerrada, incomoda, cansada, etc. tiene una menor cantidad y calidad de productividad. Hoy está demostrado que los mejores resultados laborales se obtienen entendiendo la importancia que representa el bienestar y la productividad consciente, que no nacen del encierro o de interminables horas de trabajo frente a la computadora sino del movimiento.
El contacto con la naturaleza es el secreto para una productividad sin estrés; no es una pausa en el trabajo, es el motor que permite que el trabajo fluya realizándose de manera eficaz. Cuando permitimos que nuestro entono sea orgánico, el cerebro se libera de la fatiga y agobio informativos, recuperando su plena capacidad de enfoque.
Elegir las sierras como base de mi nuevo estilo de vida que me permitió el nomadismo digital, no fue solo por el paisaje sino por los beneficios de vivir cerca del monte que impactan directamente en mi salud profesional. Tal como mencioné en mi post “El arte de la meditación en movimiento: Como el trekking y el yoga fortalecen tu poder personal”, este es un camino interior que va mucho más allá de una simple caminata al aire libre. Apunta a dar un giro de ciento ochenta grados donde lo primordial es tener una vida de calidad que por consecuencia produce el bienestar y la productividad consciente. Los beneficios de vivir cerca del monte para mí son muchos, pero entre los más destacables están:
La meditación en movimiento encuentra su punto máximo cuando practicamos la respiración consciente en la montaña. En las prácticas de yoga, el pranayama (respiración) es el puente entre el cuerpo y la mente; en mi trabajo remoto es el puente entre el estrés y la claridad mental.
A modo de ejemplo te invito a hacer un ejercicio práctico, realízalo mientras lees estas líneas: Imagínate sentado/a en la cima de una montaña, con tus ojos cerrados, llevando toda la atención a cada movimiento que produce el simple acto de respirar. Sentí al inhalar el aire fresco ingresar por las fosas nasales, pasar por la tráquea, llegar a los pulmones inflándolos al máximo de su capacidad, bajando el diafragma comprimiendo los órganos de la cavidad abdominal; percibí como se expande la caja toráxica, suben las clavículas y el esternón se proyecta hacia el frente. Al exhalar nota como el aire sale más tibio y húmedo, los pulmones se desinflan, el diafragma sube descomprimiendo el abdomen produciendo un suave masaje de adentro hacia afuera, tu caja toráxica se contrae volviendo costillas y esternón a su punto de reposo, bajando las clavículas. Repetilo tres o cuatro veces más y obsérvate como estas ahora.
Esa conexión que lograste, esa serenidad, ese bienestar al realizarlo en plena naturaleza, en la cima de una sierra se potencian a su máxima expresión. Cuando conectamos con una respiración consciente en la montaña se produce un reseteo aún más profundo de del sistema nervioso.
La ciencia lo confirma en varios estudios: la productividad y entornos naturales están íntimamente ligados. Es por lo que elegir un ambiente rodeado de naturaleza para vivir y trabajar, en mi caso fue una necesidad imperiosa que me llevó de mi estilo de vida citadino a mudarme del escritorio a la montaña, donde encuentro tres pilares que la oficina tradicional me negaba:
La verdadera libertad no solo es trabajar desde cualquier lugar, sino trabajar desde el lugar que te hace sentir vivo. El bienestar consciente y trabajo remoto son las dos caras de una misma moneda en mi proyecto DorantoKW. Integrar mi trabajo con el ritmo sereno del entorno es lo que me permite decir que mi oficina no tiene paredes, pero sí tiene alma.
Este bienestar personal es el que me permite hoy pensar en grande y comenzar a crear Retiros de Trekking y Yoga para compartir estas experiencias con todos los estén en esta misma búsqueda. Pero de eso te cuento en mi post “Caminar y respirar: Creando experiencias de bienestar para nómadas y aventureros”.
¡Te invito a leerlo!
Chatea Conmigo