Debo confesar que no es fácil la reinvención profesional a los 50. Después de muchos años, (prácticamente toda mi vida laboral), donde mi trabajo diario me resulta fácil, práctico, casi automatizado, siendo un sitio en el que me encuentro segura, salir de mi área de confort y adentrarme en una nueva profesión empezando de cero no es para nada sencillo y es un golpe al ego.
Debí recordar la mentalidad de principiante, desempolvarla y ponerla nuevamente sobre el tapete. Pasar de ser la persona a la que todos consultan sobre las tareas a realizar y el modo de hacerlas; a ser la persona que pregunta, que no entiende conceptos nuevos para mí como saber que es un Branding, para que sirve un Pixel, que significa SEO, etc. requiere la humildad de ese aprendiz ávido de conocimientos.
Ese choque cultural entre el mundo de los números, las planillas de cálculo, las estadísticas contables y la fluidez del mundo digital, cambiante, dinámico y totalmente diferente a lo conocido, muchas veces es y fue frustrante para mí, pero es el primer paso necesario para la libertad que tanto necesitaba.
Como te comenté en mi post anterior: Del escritorio a la montaña: Mi hoja de ruta para vivir con libertad; el cambio empieza en la mente.
Todo esto requiere tenacidad pero sobre todo organización y planeamiento.
Este fue el primero de los retos a superar en este cambio para lograr la reinvención profesional a los 50.
Mi gestión de la transición al trabajo remoto con la carga horaria laboral y la falta real de tiempo, no fue tarea sencilla. Requirió sentarme a pensar como acomodar mi horarios entre las 9.30hs en la oficina, las clases de yoga que dicto por la tarde, mi vida personal y mis quehaceres diarios.
Reitero que no fue fácil, no por organizarme, sino por tener que relegar cosas mientras estudio, sin que esto me genere sentimientos de agobio, agotamiento o bloqueo mental para no morir en el intento.
Finalmente logré esa organización que buscaba, con la cual me sentía conforme y segura de poder sostenerla.
Al principio palabras como “Hosting”, “Copywriting”, “Tracking” “SEO”, parecían un idioma raro de un mundo muy lejano y extraño. Términos y conceptos que nunca antes siquiera había escuchado.
Te confieso que en un principio, (aún algunas veces hoy mismo me sigue pasando) me siento abrumada, y más de una vez asustada pensando que este mundo nuevo y tan diferente es mucho para mí, que no voy a poder entenderlo completamente y menos aún poder aplicarlo de manera fluida. Pero en esos momentos recurro a mis herramientas de Yoga y Meditación para disipar esos pensamientos y sentimientos que realmente no suman, volviendo a mi eje para seguir adelante.
Aprender marketing digital desde cero en el curso de Keepnomad me obligó a familiarizarme día a día un poco más con la tecnología, a abrir mi mente a nuevos términos, a un nuevo lenguaje que jamás había escuchado y me parecía imposible de entender y más aún de aprender.
Existen herramientas digitales para emprendedores principiantes que te facilitan mucho el trabajo:
Como profe de Yoga las asanas (posturas) más difíciles se logran construyéndolas, trabajándolas de a poco, paso a paso, práctica tras práctica, dedicándoles el tiempo que necesitan, concentrándonos en la respiración, teniendo paciencia hacia nuestro cuerpo físico y más aún a nuestra mente que quiere todo ya, que mira al compañero y piensa porque a mi me cuesta tanto y a el/ella le sale tan fácil. Lo que nos llena de ansiedad y frustración. Sin respetar nuestros tiempos de aprendizaje.
La gestión de la transición hacia el trabajo remoto es igual a una de esas asanas complejas, donde al practicarlas hay momentos en que perdés el equilibrio, te tambaleas, te tiemblan los músculos, te peleas con tu cuerpo exigiéndolo de más para llegar, discutís con tu propia mente sobre si debes seguir intentándolo o no y abandonar todo. Es en esos momentos, donde nuevamente comienzo a salir de mi eje, justo cuando aplico la disciplina y filosofía del Yoga, desplegando mi mat sobre mi escritorio, laptop, y mi estudio digital. De la misma manera que comienzo mis prácticas, cierro mis ojos, respiro, me conecto conmigo, me relajo, tomo conciencia de mi poder personal y es ahí donde el “código” empieza a fluir, los conocimientos a asimilarse y los trabajos a completarse.
Otra herramienta que utilizo mucho para que el estudio me agote y que es de vital importancia, es el contacto con la naturaleza a través de “El arte de la meditación en movimiento: Cómo el trekking y el yoga fortalecen tu poder personal”. Tema del que te hablaré en mi próximo post.
La transición hacia el trabajo remoto es un puente que se va construyendo mientras lo vas transitando. Si esperas saber todo para empezar, ese día no va a llegar nunca.
Te dejo los primeros tres pasos para que puedas comenzar a construir tu propio puente del escritorio a la montaña, son pasos simples pero que debes darlos con convicción y determinación para salir de tu propio escritorio en busca de tu propia montaña:
¡Te espero en el próximo post!
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